miércoles, 29 de mayo de 2013

Taller Online de Inteligencia Social




Amable Lector,

Continuando con su nuevo ciclo de talleres de prosperidad integral, la Escuela de Prosperidad Shri Sama ha creado el  "Taller Online de Inteligencia Social".

Como tu has podido apreciar a traves de mis publicaciones en esta pagina, la inteligencia social nos permite desarrollar relaciones armoniosas y duraderas con los seres de nuestro entorno. Por lo que participar en este taller te sera de gran valor y utilidad.

Para mas informacion, por favor dar clic en el siguiente enlace;

Taller Online de Inteligencia Social

A tu servicio siempre, 
Fortuna Alcocer.
Mentora de Vida y Negocios.

Fundadora y Directora de Escuela de Prosperidad Shri Sama

miércoles, 13 de marzo de 2013

Como Desarrollar Relaciones Interpersonales Armoniosas y Duraderas


El hombre es un ser social por naturaleza.  Estamos rodeados de personas donde quiera que nos encontremos; en el hogar, en el trabajo o centro de estudios, en el consultorio médico, en la parada del ómnibus, en el parque, etc.


La neurociencia ha descubierto que nuestro cerebro está diseñado para que seamos sociables. Esta es la razón por la que siempre influimos en la mente (y en el cuerpo) de los demás, al igual que los demás influyen en nosotros.

Para alcanzar prosperidad es necesario aprender a relacionarnos armoniosamente con las personas de nuestro entorno.

Sin embargo, por donde quiera que veamos podemos notar un déficit en el desarrollo armonioso de las relaciones interpersonales. De hecho, cada vez más notamos conflictos en las relaciones humanas, ya sea entre parejas, entre padres e hijos, entre colegas o compañeros de trabajo, entre amigos, socios de negocio, etc.

Este déficit trae como consecuencia la desmedida violencia y falta de paz existentes hoy en día, tanto en el núcleo familiar como social. Por ello nos urge tomar conciencia de que necesitamos aprender a relacionarnos armoniosamente con los que nos rodean, solo así podremos contribuir con la paz personal, familiar y social que tanto necesitamos.

Para lograr relacionarnos armoniosamente es preciso crear el hábito de comunicarnos efectiva y afectivamente con los demás.

Los seres humanos estamos inmersos en la comunicación como peces en el agua, generalmente nos movemos entre palabras y significados sin ser conscientes de esta dinámica. A través de la comunicación pensamos, transmitimos ideas, reflexionamos, nos expresamos, opinamos, nos peleamos e incluso nos distanciamos de lo que verdaderamente nos interesa.

Según sea la calidad de comunicación que mantengamos con una persona, dentro de un grupo (familiar, social o empresarial) así será la calidad de la relación que obtendremos. De hecho, si nos detenemos a pensar por un instante- todas las personas que consiguen un éxito sólido y un respeto duradero (ya sea en el campo laboral, empresarial, familiar o social) son personas que saben comunicar de manera efectiva -aun intuitivamente- sus ideas, propósitos y emociones.

Sólo conociendo –y practicando–  los principios de una comunicación efectiva y afectiva podemos coordinar, enseñar, aceptar, dirigir... pero sobre todo lograr un clima propicio para alcanzar lo que realmente buscamos.

Para comunicarnos efectiva y afectivamente y desarrollar relaciones armoniosas y duraderas necesitamos, en primer lugar, aprender a escuchar activamente a los demás, con el propósito de conectarnos con ellos, y de esa manera entrar en empatía con nuestro interlocutor, que no es otra cosa más que “ponerse en los zapatos del otro”.

Escuchar activamente las emociones de los demás es tratar de "meternos en su pellejo" y entender sus motivos. Es escuchar sus sentimientos y hacerle saber que "nos hacemos cargo", es intentar entender lo que siente esa persona, entender su punto de vista, aunque no estemos de acuerdo, lo respetamos y podemos relacionarnos armoniosamente, por la sencilla razón de que al entrar en empatía hacemos sentir a los demás “que son importantes” “que nos interesan”, “que “respetamos su opinión o punto de vista”, aunque no estemos de acuerdo; y toda persona que se siente importante responde favorablemente a nuestros requerimientos. Toda persona que se siente escuchada está dispuesta a escuchar.

No se trata de mostrar alegría, ni siquiera de ser simpáticos, ni de aceptar o estar de acuerdo con la posición del otro. Escuchar activamente simplemente significa que somos capaces de ponernos en su lugar.

Para demostrar esta actitud podemos usar frases como: “entiendo lo que sientes”, “noto que...”, etc.

En segundo lugar, es necesario aprender a hablarles a las personas en su “propio idioma”. ¿Qué significa esto? Cada ser humano es diferente. De hecho, no existen dos seres iguales. Cada ser humano piensa, siente, actúa y reacciona de manera diferente. Asimismo, tiene prioridades, gustos e intereses diferentes que lo caracterizan. Estas características las expresa utilizando el lenguaje de manera muy peculiar, su propio lenguaje.

La segunda clave para desarrollar relaciones armoniosas y duraderas consiste en hablarles a las personas en su propio lenguaje. De allí que es necesario aprender a conocer a las personas.

Por ejemplo, para algunas personas decir “Dime a dónde vas” puede resultar ofensivo y para otras no. O, ¿A dónde vas? Puede resultar placentero para unas y para otras no, lo cual puede generar un conflicto. La única manera de evitar este conflicto y desarrollar relaciones armoniosas y duraderas es hablándoles a las personas en su propio lenguaje.

Una vez que hemos conectado con los que nos rodean y hemos entrado en empatía con ellos haciendo uso de nuestros dos oídos, ahora es el momento de expresarnos para comunicarnos efectiva y afectivamente. Y la manera de expresarnos con los demás después de escucharlos es usando el lenguaje que resuena en sus oídos, no en los nuestros.

Tenemos dos oídos y una sola boca. Por lo que la función de escuchar es doble que la de hablar. Si queremos que los demás nos escuchen, necesitamos aprender a escuchar a los demás y entrar en empatía con ellos. Luego, nuestras palabras resonarán en sus oídos cuando les hablamos en su propio idioma.

Una vez que los demás se sienten escuchados e importantes, harán lo posible por escucharnos y hacernos sentir importantes.

Te animo a poner en práctica estas dos claves para que tus relaciones interpersonales tanto familiares como sociales sean más armoniosas y duraderas. ¿Te atreves?

A tu servicio siempre,

Fortuna Alcocer.
Desarrolladora de Talleres de Exito y Prosperidad Integral

jueves, 10 de enero de 2013

Cómo Evitar Conflictos Comunicativos Con Los Que Nos Rodean


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Estimad@ Lect@r,

¿Alguna vez has sentido que no eres comprendido al hablar o comunicarte con alguien de tu entorno? ¿Alguna vez te ha sucedido que crees que los demás no te escuchan? ¿Tus relaciones interpersonales no son como te gustaría que fueran? ¿Tienes conflictos al momento de comunicarte? ¿Crees que con fulano o zutano “no puedes hablar”?

Como lingüista, observo a menudo cómo el uso del lenguaje puede generar conflictos e interferir o facilitar el proceso comunicativo.

La mayoría de las veces cuando se genera un conflicto comunicativo se debe a que no utilizamos el lenguaje de los demás ni tampoco sintonizamos con su canal de comunicación.

Es decir, es como si uno estuviera escuchando una emisora de radio y los que nos rodean estuvieran escuchando otra emisora de radio. ¿Crees tú que pueda haber comunicación?

Para evitar conflictos comunicativos es preciso utilizar el lenguaje de los demás y sintonizar su canal comunicativo preferido. Cuando aprendemos a utilizar el lenguaje de los que nos rodean y, además, aprendemos a sintonizar con ellos utilizando su canal comunicativo, entonces evitamos conflictos y obtenemos mejores resultados de comunicación e interrelación.

Es por ello que voy a compartir contigo una clave que te va a ayudar a evitar conflictos comunicativos con los que te rodean y que al ponerla en práctica podrás mejorar tus relaciones interpersonales.

Pero antes de revelarte la clave, quiero que tengas siempre en cuenta que cada persona es diferente y que, según su tipo de comportamiento y cosmovisión, utilizará un lenguaje diferente así como también un tipo de canal comunicativo.

Y la clave para evitar conflictos es precisamente que aprendas a sintonizar con el canal comunicativo preferido de los que te rodean y les hables en su propio idioma. En otras palabras, necesitas convertirte en un camaleón lingüístico para sintonizar y estar en armonía con las personas de tu entorno.

En mi diaria observación utilizo básicamente cuatro tipos de comportamiento humano, a los que denomino azul rojo, verde, amarillo, por razones didácticas. Cada tipo utiliza un canal diferente prioritariamente, aunque todos utilizamos todos los canales en determinados momentos o circunstancias.

Debo aclarar que cuando digo canal comunicativo no me estoy refiriendo a los medios de comunicación que podemos emplear para transmitir un mensaje, como verbal o escrito, por ejemplo;  sino más bien a la manera en que estructuramos el mensaje y lo emitimos.

Estos canales de comunicación, que según el doctor Taibi Kahler  (1994), quien formuló la teoría del Modelo del Proceso de Comunicación (PCM, en inglés), son cuatro, son utilizados prioritariamente por cada tipo de comportamiento como veremos a continuación, y son los siguientes:

1. El Canal Directivo. Es aquel en donde lo que se expresa viene estructurado en forma de orden o mandato. Por ejemplo, “Dime a dónde vas”. Si lo vemos desde el punto de vista lingüístico, estamos frente a un imperativo, lo cual es utilizado para dar órdenes o mandatos.

Tal vez tú seas una persona roja que utiliza frecuentemente este tipo de canal, o quizás no. Quizás alguien a tu alrededor utiliza este tipo de canal. ¿Hay alguien que siempre hable dando órdenes a tu alrededor?

Lo importante es que si tú utilizas este tipo de canal, te des cuenta quien a tu alrededor también lo usa para que lo utilices con él/ella. También podrías utilizar este canal pero de manera suave con personas del tipo amarillo que necesitan que se les dé todas las indicaciones para realizar una actividad, con lo cual te lo agradecerán.

Dado que es un tipo de canal directo, las personas verdes o azules pueden reaccionar desfavorablemente a este tipo de canal, como sentirse ofendidas, atacadas, atemorizadas o frustradas y se bloquean o “se cierran”, con lo cual se rompe el proceso comunicativo y se genera el conflicto.

De hecho, cuando escuchamos a las personas que utilizan este tipo de canal sentimos o pensamos que “se imponen” que “son de carácter fuerte”, etc.

Solo el grupo de personas rojas esperan escuchar este tipo de canal y las amarillas se nutren de él. Es por ello necesario detectar cuál es el canal de comunicación de las personas que nos rodean para evitar conflictos o problemas de comunicación familiar, social o laboral. ¡Empieza ahora!

2. El Canal Interrogativo. Es aquel en donde lo que se expresa viene estructurado en forma de cuestionamiento o pregunta. Por ejemplo, ¿A dónde vas? Si lo vemos desde el punto de vista lingüístico, estamos frente a una estructura interrogativa, la cual es utilizada para requerir información o una idea u opinión.

Dado que este canal solicita información u opiniones, personas cuyo comportamiento innato está orientado a obtener información o dar sus opiniones lo utilizan para comunicarse, principalmente los verdes. Si tú utilizas este canal, probablemente esperas que los demás también lo utilicen. Es preciso detectar quiénes a tu alrededor lo utilizan y usarlo cada vez que quieras comunicarte con ellos.

Los verdes tienen una alta sensibilidad, y si te comunicas con una persona que utiliza este tipo de canal utilizando otro diferente, ella reaccionará desfavorablemente. Cerrará sus puertas al diálogo y posiblemente se genere un conflicto.

Y todo es cuestión de lenguaje. ¿No te parece?

3. El Canal Alimentador. Es aquel que satisface la necesidad de aprobación y afecto de las personas. Por ejemplo, “Siempre luces fantástica con ese vestido”. Desde el punto de vista lingüístico, estamos frente a una declaración afirmativa de aprobación, lo cual alimenta o satisface la necesidad de aprobación personal y/o de afecto que muchas personas tienen o necesitan para comunicarse efectivamente.

Es muy necesario detectar quién a tu alrededor utiliza este tipo de canal para que puedas utilizarlo con él/ella y no herir sus sentimientos y desarrollar buenas relaciones.

Asimismo, es necesario detectar quién no lo utiliza, ya que en el caso que utilices este canal con alguien que no es su preferido, entonces puede generarse un mal entendido e incluso un conflicto.

Por ejemplo, si tú le dices “Siempre luces fantástica con ese vestido” a alguien que utiliza este canal y te responde “Muchas gracias” y se siente feliz, entonces la comunicación ha sido efectiva. Pero si utilizas este canal con alguien que utiliza el canal directivo o interrogativo, esta persona podría tomarlo como “Sí, claro, el mismo vestido de nuevo”, con lo cual se puede sentir ofendida, disgustada y frustrada.

Hay personas que necesitan este tipo de canal. Personas que necesitan la aprobación y afecto de los que le rodean. Para las demás personas, esta frase puede resultar conflictiva.
Estoy segura que esta información te tiene encantada y motivada a ponerla en práctica para mejorar tus relaciones interpersonales. Me alegra compartírtela.

4. El Canal Emotivo. Este canal, como su nombre lo dice, se utiliza para mantener la emoción o interés de las personas. Por ejemplo, ¡Wow, Qué bonito vestido, María! Si lo vemos desde el punto de vista lingüístico, estamos frente a una interjección y exclamación. Con ello, lo que se logra es atraer o mantener la atención o el interés de la persona con la que queremos comunicarnos. En cierta forma es como alimentarle el “ego”.

Este tipo de canal funciona muy bien con los azules, el grupo de personas que se aburren fácilmente y que necesitan mantener un contacto fresco, ligero, jovial, alegre o juguetón.

Ante esta exclamación, las personas que utilizan este tipo de canal podrían responder con un “¡lindo!, ¿verdad?” Pero si utilizamos esta declaración ante personas que utilizan otro tipo de canal, como el interrogativo por ejemplo, podrían pensar o decir, “¿Qué hay de malo en mi vestido?” y generarse un conflicto.

¡Qué divertido aprender a jugar con las palabras para evitar conflictos y comunicarnos efectivamente! ¡Qué empiece la función!

Bueno, estimad@ lector, como hemos visto hasta aquí, la clave para resolver conflictos comunicativos en el hogar, centro laboral o social es bastante simple, sintonizar con el canal comunicativo de los que nos rodean y hablarles a las personas en su propio idioma. ¿Te atreves?

A tu servicio siempre,

Fortuna Alcocer.
Desarrolladora de Talleres de Exito y Prosperidad Integral